Ventajas e inconvenientes de los distintos metodos de enseñanza del codigo escrito

Enfoque tradicional fonológico


Este enfoque pretende abordar la enseñanza-aprendizaje de la lectoescritura desde el entendimiento de la misma como una transcripción de la lengua oral a un código alfabético y viceversa, ya sea comenzando por la identificación y producción de fonemas o por el reconocimiento de silabas y palabras.
Esta perspectiva se caracteriza por fomentar en el aprendiz una capacidad dirigida a la transcripción y percepción de lo oral o de lo escrito,  basada en la relación del código alfabético y el oral, es la forma tradicional mas instrumental de enseñanza de la lectoescritura, en la cual podemos apreciar como objetivo principal el desarrollar en el alumno la correcta relación grafema-fonema.
Este método, no tiene en cuenta los intereses del aprendiz, la función que él pueda dar a la lengua escrita, el contexto de aprendizaje, los usos de la misma ni el significado que el niño pueda extraer o trasmitir a través de la comunicación escrita. Por lo tanto, el niño, no tendrá una concepción real de la escritura desde el primer momento.
El niño desarrollara de esta forma, como primer uso de la lectoescritura una capacidad de repetir, identificar y copiar, para posteriormente descubrir “por arte de magia” como introducir estos pequeños aprendizajes en un significado global de la lengua escrita.

Alfabetización emergente


Esta idea, defiende que el aprendizaje de la lectoescritura empieza antes de la escolarización, es decir, antes de esta etapa el niño adquiere unos conocimientos previos sobre la lengua escrita gracias al contacto con su entorno y a sus interacciones con adultos o pares más capaces, el niño aprende de su entorno al estar en contacto con él.
Esto permite trabajar con el niño en la zona de desarrollo próximo, adelantando los aprendizajes que hoy requieren la ayuda de otro y mañana podrá realizar de manera autónoma. La controversia surge cuando nos encontramos en el grupo de primero de primaria con un niño que no ha vivido este proceso de alfabetización emergente en su entorno, esto implicará que dicho niño, tendrá mayores dificultades en lograr la alfabetización tradicional, lo que le situara en una posición de desventaja frente a sus pares que, por el contrario, sí han vivido esta experiencia por la cual este aprendizaje, con el que ya estarán familiarizados, les resultará más sencillo y natural.

Constructivismo


Esta teoría del aprendizaje defiende que las personas construyen su conocimiento a partir de su experiencia. Esto tiene una serie de ventajas muy significativas, ya que permite adaptar la enseñanza y retomarla a partir de los conocimientos que el niño ya posee y orientarlos hacia otros aprendizajes de una manera natural y adecuada a las capacidades de cada niño, esta teoría, observada desde otros puntos de vista, implica a su vez una dificultad a la hora de organizar un plan de educación para más de un niño, en una clase de treinta alumnos por ejemplo, ya que cada estudiante seguiría su propio ritmo de aprendizaje, el cual puede ser superior o inferior al de sus pares semejantes.

Lenguaje integrado


Este movimiento adopta como objetivo principal el llevar a cabo una lectura y escritura funcionales y significativas, el lenguaje escrito se concibe como un instrumento del que valerse para el aprendizaje más que como un fin en sí mismo.
El aprendizaje se basa en conexiones con las experiencias vitales de los niños, independientemente de lo que quiera enseñarse, de esta manera, los maestros se ven reforzados en su actividad y la “tiranía” de los libros de textos se rompe.
Esta filosofía de enseñanza permitirá el desarrollo del pensamiento crítico en los niños, convirtiendo el proceso de enseñanza-aprendizaje en algo más natural, funcional y significativo, lo que fomentará en el niño una mayor motivación y predisposición hacia el aprendizaje. Además, desde esta perspectiva se trabaja impulsando la heterogeneidad de los grupos para una educación cooperativa y en colaboración, las evaluaciones serán un reflejo real de los avances de cada niño, la lengua escrita, llegará a ser concebida por los estudiantes como un medio del que valerse para adquirir otros conocimientos como pueden ser matemáticas, naturales…
Este movimiento pedagógico no está libre de críticas, ya que sus bases se apoyan directamente en la práctica de los docentes, carece pues de una base profunda en la que sustentar sus principios. Por ello, alguien podría plantearse si realmente los maestros realizan la labor que se espera de ellos, si los estudiantes alcanzarán realmente los conocimientos que deberían con una metodología tan “liberal” y sí, para los niños con necesidades educativas especiales, este método no se convierte en una dificultad que les llevará a progresar de una manera más dificultosa que sus compañeros.